Sin sol, hay tormenta.
El aire huele a tormenta. Y si es verdad, será una grande, de las que duran horas y dejan daños por doquier. Y el sol no aparecerá. No se verá su rastro por un tiempo; sus rayos no iluminarán este planeta. Por eso el aire huele a tormenta. Y no se sabe con precisión cuando regresará el sol, me daré cuenta cuando haya una mañana nuevamente, cuando la obscuridad sea remplazada por el brillo de su presencia; cuando deje de sentirme extraviada y olvidada en medio de un infinito de sombras. Cuando el sol regrese, iluminará mi camino y ya no me sentiré sola.


1 Comentarios:
esto es un comentario? no, es una prueba de un comentario. bioy
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